martes, 16 de agosto de 2011

BAUHAUS (WALTER GROPIUS)



La Bauhaus influyó poderosamente en la Arquitectura Moderna, a tal grado de marcar la pauta. Simultáneamente, se creó una nueva estética. La Bauhaus sentó las bases normativas de lo que hoy conocemos como diseño industrial y gráfico; puede decirse que antes de la existencia de la Bauhaus estas dos profesiones no existían tal y como fueron concebidos.

El estilo de la Bauhaus se caracterizó por la ausencia de ornamentación incluso en las fachadas, así como por la armonía entre función y forma (incluyendo en la forma los medios artísticos y las técnicas de elaboración). Con su diseño de edificios rectangulares de concreto y cristal se intensificó la funcionalidad y la nueva estética basada en la exposición de materiales básicos.



La importancia y trascendencia de la Bauhaus reside precisamente en esta conjunción entre la función y la forma que permitieron a la escuela, sentar las bases de la arquitectura moderna, que aún hoy siguen vigentes, pues setenta y cinco años después, sus conceptos de jerarquías, modulaciones, proporciones etc. aún se aplican.

PABELLON BARCELONA (MIES VAN DER ROHE)


Mies decidió plasmar todas las ideas que se estaban perfilando en ese momento: nueva concepción del espacio, uso de materiales limpios, vidrios, cemento, metal, una nueva geometría volumétrica y el manejo de planos puros. Desde el fin de la Gran Guerra en 1918 en Europa las necesidades estaban cambiando, y esta nueva arquitectura trataba de reflejar eso. Dado que el edificio no tenía una función específica, se pueden mostrar con más libertad las nuevas ideas.

Pocos edificios han tenido tanta influencia en la arquitectura moderna como el pequeño Pabellón Alemán para la Exposición de Barcelona en 1929, diseñado por el maestro Ludwig Mies Van Der Rohe. Este trabajo fue no solamente un punto de quiebre en la obra del propio Mies si no en la arquitectura moderna en general. El pabellón fue desmontado en 1930 pero reconstruido fielmente al original entre 1983-86 por un equipo conformado por Ignasi de Solà-Morales, Cristian Cirici y Fernando Ramos.

COMPOSICIÓN




La composición, basada en un juego independiente y ortogonal de planos, permite una absoluta fluidez espacial, tanto al interior del edificio como en su diálogo con el exterior, gracias a sus generosos ventanales. Esta concepción de fluidez y transparencia buscaba transmitir la idea de libertad y progreso de la República Alemana, en contraposición al extinto Imperio Prusiano.

Mies van der Rohe organizó su pabellón en tres zonas: un patio de recepción, un núcleo edificado y un patio trasero. Los elementos verticales y horizontales que definen estas zonas se disponen con libertad, pero regidos por un riguroso orden geométrico, trabajados con precisión y maestría.




REFERENCIAS.
http://moleskinearquitectonico.blogspot.com/2010/04/mies-van-der-rohe-pabellon-de-barcelona.html
http://ciberestetica.blogspot.com/2011/06/los-12-edificios-11-el-pabellon-de.html

ARQUITECTURA CONTEMPORANEA

 
 
 
 
EL SIGLO DE LA INDUSTRIALIZACIÓNEl siglo XIX es un tiempo de gestación. La nueva sociedad, la nueva cultura industrial, necesitaba una respuesta arquitectónica a sus necesidades y esta respuesta, que no será dada satisfactoriamente hasta el sigo XX, se elabora durante el XIX. Es un período en el que se entrecruzan diferentes tendencias, con una cierta confusión, pero sobre todo está marcado por el enfrentamiento entre tradición arquitectónica y las nuevas técnicas, materiales y necesidades aportados por la revolución industrial.
 
LA ARQUITECTURA DEL S. XIXLa evolución de la arquitectura durante la época contemporánea viene marcada por la utilización de nuevos materiales y nuevas técnicas constructivas, adaptadas a las necesidades de la nueva sociedad industrial. Los arquitectos utilizaron las nuevas técnicas constructivas que permitían el empleo del hierro y otros materiales, para levantar los nuevos edificios. Esta corriente impuso, para la construcción de grandes edificios públicos, el renacimiento de distintos estilos del pasado: griego, clásico, románico, gótico y el interés por estilos exóticos como el mudéjar, hindú, chino, etc., que se extendieron por toda Europa.

LA ARQUITECTURA EN HIERRO Y CRISTALPero la arquitectura contemporánea surge realmente de las necesidades planteadas por la creciente expansión de las ciudades que trajo consigo la Revolución Industrial. El ferrocarril, que había sido un factor decisivo en este crecimiento urbano, contribuyó a que la ciudad moderna se saliera de sus límites y se proyectara sobre el territorio circundante. Contribuyó a cambiar el aspecto de las ciudades y del campo con sus estaciones, puentes y viaductos, que se acabaron convirtiendo en un elemento más del paisaje. Fueron este tipo de construcciones, esencialmente prácticas, las primeras que adoptaron los nuevos materiales, el hierro y el cristal que, son sus infinitas posibilidades, revolucionaron la arquitectura posterior. Ya a finales del s. XVIII se construyen las primeras obras con hierro colado o fundido, hecho que en buena parte supone que la labor del ingeniero desplace a la del arquitecto, fundamentalmente en la arquitectura inglesa. La función d soporte que anteriormente desempeñaba el muro, pasó a ser ejercida por la estructura de hierro. El cristal, que se fabrica industrialmente, permite, a su vez, incrementar la luminosidad del edificio, dado que permite cubrir grandes espacios y eliminar los muros en las nuevas construcciones, resolviéndose así el problema de la adecuada iluminación de los interiores, al mismo tiempo que la electricidad permitía la construcción de edificios de gran altura dotados de ascensores y, paralelamente, solucionar los problemas de aireación. La comunicación interior y exterior del edificio se veía favorecida por estos nuevos materiales.

El resultado fue la creación de espacios libres, luminosos y funcionales, perfectamente adaptados a las necesidades de la sociedad industrial.
En cualquier caso, los ingenieros revolucionaron la arquitectura en dos sentidos diferentes. Uno, porque la mayor resistencia del hierro (unido a otros factores, como por ejemplo el invento del ascensor) permitió la construcción de los primeros rascacielos en Estados Unidos antes de que terminara el siglo XIX, en ciudades como Chicago y Nueva York. Otro, porque la construcción en hierro y cristal se regía por unos principios distintos a los de la construcción en piedra, e hicieron que, por primera vez en cerca de quinientos años, los arquitectos se olvidaran de los viejos órdenes clásicos, arrumbaran definitivamente la sucesión de recuperaciones historicistas en que había consistido la arquitectura del siglo XIX y, en vez de preocuparse sólo por la belleza, lo hicieran también por la comodidad y el funcionalismo de los edificios que construían.


«Reliance Building». Arquitecto : Daniel Burnham. Chicago, Estados Unidos de América.
















 Las divergencias surgieron también en el campo de la arquitectura, preguntándose si en este arte debía predominar la estructura o la decoración. Es importante constatar la gran influencia que ejerció la arquitectura del hierro en las corrientes constructivas posteriores. La Escuela de Chicago adoptó su sistema estructural de construcción y la Bauhaus recogió su idea de prefabricación de elementos.

Archivo:Bauhaus-Dessau Verbindung.JPG
 
Edificio del Bauhaus, Dessau, Alemania 1926. Arquitecto : Walter Gropius











REFERENCIAS.
http://tom-historiadelarte.blogspot.com/2007/05/la-arquitectura-contempornea-los-nuevos.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Arquitectura_moderna